viernes, 26 de noviembre de 2021

El cartel político es arte

 

De los 80 a la segunda década del siglo XXI, lapso de tiempo en que el arte producido para escenas de activismo ingresa al museo, para el caso, el museo Reina Sofía de Madrid. 

Cada periodo, en las décadas recientes, el Perú ha vivido una agenda de problemas. Cada acción o propuesta critica del activismo creativo ha respondido a problemáticas que continúan abiertas. En términos generales: autoritarismo, poderes fácticos y opresión. En la actual crisis, con sectores de ultraderecha amenazando la democracia, constatamos que una idea central es el hecho que  la dominación neoliberal se sostiene en la cultura

Conocer la historia del activismo fortalece la creatividad y la proyecta. Importa reconocer la legitimidad de la creación artística en diálogo con lo social, y, también, el proceso en que el arte se convierte en un componente normal de la protesta. 

Les comparto estos apuntes de memoria del arte experimental. 
Cuando aparece el Grupo Paréntesis (1979) es una nueva generación de artistas que produce obras experimentales como un salto innovador. Tuvieron como referente a la efervescencia creativa vanguardista de los 60s y 70s que aun resonaba con fuerza (arte conceptual, op, pop, happening, ambientaciones). Luego irrumpe la generación subte (1984). El país se sume en la deriva de la espiral de la violencia. Impulso mi activismo arte-vida (1989-1991). Desde el lado institucional, u oficial, del arte, en la 3ra Bienal de Trujillo (1987), se hace visible la producción artística de una nueva generación de creadores con obras experimentales, aun no políticas, pero que reflejan nuevas sensibilidades y lenguajes artísticos que toman distancia de canon modernista.  Para el año 1999 ya había varios artistas experimentales y, además, políticos (emblemática la colectiva Emergencia Artística). El proceso desde el espacio de los especialistas en arte se dio en paralelo al generacional subte o contracultura. La protesta ciudadana en rechazo a Fujimori, con un importante componente simbólico visual, se manifiesta en la segunda mitad del 90. Como verán, las décadas de proceso van sumando. A mediados de la segunda mitad del nuevo siglo, ya instaladas las nuevas tecnologías de la comunicación, se da un ciclo de marchas que son convocadas desde plataformas virtual o redes.  

Esto se constata mirando diversos registros teóricos que hacen visible el vínculo entre prácticas artísticas y política desde fines del 70. Prácticas, que, de ser impulsada por pocos artistas en los años de la violencia, devienen en una práctica normalizada que ahora acompaña a las luchas ciudadanas. Por otro lado, obras de arte y política ingresan a la historia del arte y los museos. Como parte de ese proceso, el cartel deviene en uno de los recursos estéticos del arte peruano contemporáneo.

Selección de algunos registros teóricos que hacen visible el vínculo entre prácticas artísticas y política desde fines del 70. 

Las prácticas artísticas emergentes a fines del 70 (en el Perú, el grupo Paréntesis y el Taller E.P.S. Huayco) corresponde al periodo del “giro descolonial” en la región y el mundo. De esto da cuenta el libro Memorias del Subdesarrollo.

La acción gráfica, la obra seriada para el activismo, es la respuesta creativa al contexto de violencia de la época. “Perder la Forma Humana” fue la investigación que presenta la “acción gráfica” como parte de exposición panorámica de arte y política en los 80 en América Latina.


Desde aproximaciones paralelas, pero convergentes, el museo Reina Sofía (2012) y el curador francés Alexis Fabry (2013) coinciden en reconocer en las prácticas artísticas de los años de la violencia, el arte lenguaje que Juan Acha había definido  en su libro de 1981. 

La exposición “América Latina 1960-2013”, se propone dar a conocer une perspectiva única de la fotografía de América Latina enfocándose en la relación entre texto e imagen fotográfica. La sección “Informar – Denunciar”, reunía la producción de artistas que utilizaron texto e imagen. “La fotografía registra rápida y fielmente la realidad, mientras el texto permite ampliar o modificar el sentido de la imagen”. 

El experimentalismo creativo en las prácticas artísticas emergentes a fines del 70 se vuelve “nuevas formas de protesta” en las luchas ciudadanas contra la dictadura fujimorista, de eso da cuenta Coletta Youngers en su libro sobre la historia de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.




El Programa Democracia y Transformación Global organiza el año 2007 el Segundo Foro de Democratización Global. En el libro Mitos y realidades de la minería en el Perú: Guía para desmontar el imaginario extractivista (2013) señala que: “El arte gráfico y visual viene aportando a la reflexión y acción político-social con manifestaciones de diversa índole, que contienen un espíritu crítico y confrontador en la búsqueda de construir nuevos imaginarios de justicia social”. 
En el nuevo siglo aparece la protesta global y el activismo de redes a calles.


Con el cambio de época dos procesos se juntan, uno local y otro regional y mundial. 
Lo local: el proceso de la normalización del experimentalismo creativo como componente de las luchas ciudadanas, resultado de que se suman cada vez más artistas cuyo sentido creativo no es producir insumos para salas de arte, sino un arte que responda a la agenda de problemas de su comunidad. 
Lo regional y mundial: la corriente mundial de revisión de las creencias que sustentan las colecciones de museos, las teorías del arte y libros de historia del arte. Se cuestiona el canon moderno como reduccionista y caduco. Las prácticas artísticas descoloniales empiezan a ser reconocidas. La estigmatización del arte y política como “panfleto” y NO arte se viene diluyendo. Y, repito, la “contracultura” ingresa a las colecciones de museos y la historia del arte. 


Catálogo de la exposición “Modernidades plurales de 1905 a 1970”, Centro Pompidou, 2013-2015.


Las afirmaciones y propuestas de Catherine Grenier, curadora de la exposición “Modernidades plurales”, en su ensayo “Un mundo al revés?”, son un ejemplo de las iniciativas de revisión de la historia del arte. 






La comunicación visual para la incidencia política es uno de los recursos estéticos del arte peruano contemporáneo. Esto es: el cartel político es arte.
En el taller “Cómo hacer un cartel político” les compartiré mi propuesta de método creativo para lograr productos con impacto visual para la incidencia política 

27 y 28 de noviembre de 3 a 5 pm. 

Modalidad presencial.

 Costo 100 soles.

Pago con Yape o transferencia.

Cupos limitados.

Catalino Miranda #375 - Barranco

Para mayor información envía tu correo, o escríbe a fisuragaleria@gmail.com















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